La Mujer Cama, de Diego Casado Rubio

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– “Má, ¿Me peinas?”, pide una niña en el irrefrenable impulso de vencer la barrera de una frazada que la separa de su madre. Como si los muros ya no fueran invencibles.

Borges sugiere que “el olvido es la única venganza y el único perdón”. Podríamos detenernos allí, quedarnos inmersos en esa frase y discutir una y mil veces cuánto estamos dispuesto a olvidar, de qué manera y si el perdón es la única opción. Qué pasaría si un día cualquiera, el espectáculo de la vida nos diera un hachazo en el medio del corazón y una noticia nos obligara de alguna manera a volver a ese lugar al que no querríamos volver ni siquiera con el olfato quebrado.

Luego de “Es inevitable” y “Se alquila con una condición”, Diego Casado Rubio estrenó “La mujer cama”. Hay historias, que como dijo el autor, merecen la pena ser contadas, esta es una de ellas.

“El infierno son los otros”, afirmó Jean Paul Sartre y entonces nos topamos con esa mirada del otro, de los otros que con frecuencia nos pesa, nos agrega la culpa de lo que no queremos ser y nos convierte en pieza fácil del gatillo inevitable que es la palabra.

Esta obra narra la historia de una familia tipo compuesta por una madre, un padre y sus dos hijos: una niña y un niño. Aguerrida, rebelde y con la inocencia intacta, aquella niña fue la elegida para volver, por un rato a la casa donde pasó su infancia, aquella en la cual nació el amor de su hermano por la música a través del violín, el mismo que la seguía por toda la casa para que ella eligiera qué melodía quería escuchar, como si supiera también cuando callar. Allí también vivía  su padre, el mismo que alguna vez trajo flores para adornar el hogar.

Qué hay de cierto en que detrás de toda guerrera hay una pequeña de ojos tristes que alguna vez, en alguna casa del barrio sin espejos, soñó con ser la mismísima Lola Flores. Una madre sumergida en un mundo paralelo impenetrable donde la cama es el único refugio posible ante el miedo de la vida. Cada cual con su refugio. Entre ellas, el lazo de la voz andaluza une lo que el abrazo no pudo.

En esta pieza teatral,  sin duda Casado Rubio logró poner en escena una temática difícil de abordar, la construcción y destrucción de vínculos con la sutileza que lo caracteriza. El autor y director se luce con un guión exquisito acompañado por excelentes actuaciones de María Rosa Frega, Manuel Katz, José Marquez, Leticia Torres y Lorena Viterbo.la mujer cama

Todos los viernes a las 21hs 

Estepario Teatro: Medrano 484

Entradas en venta a través de  http://www.alternativateatral.com/obra35953-la-mujer-cama

Ficha técnica 

AutoríaDiego Casado Rubio

Actúan:María Rosa Frega, Manuel Katz, José Marquez, Leticia Torres, Lorena Viterbo

MúsicosManuel Katz

Diseño de vestuarioVessna Bebek

Diseño de lucesDavid Seldes

FotografíaJuan Borraspardo

Asistencia de direcciónJuan Borraspardo

PrensaCarolina Alfonso

Producción ejecutivaFelicitas Oliden

Producción generalJuan Borraspardo

DirecciónDiego Casado Rubio

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