Archivos Mensuales: agosto 2010

Un sueño recurrente: la felicidad

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Diego Rinaldi es actor, productor de teatro, y docente. Hace dos años y medio que se instaló definitivamente en Buenos Aires. Comenzó tejiendo sueños, los hizo realidad y va por más.  Ahora sueña con conquistar la tele y el cine. ¡Abran paso, que con su carisma y perseverancia nada lo detiene!

¿Por qué te viniste a vivir a Buenos Aires?

Llegué hace dos años y medio, justo el día de mi cumpleaños, el 5 de febrero.  Vine con una mochila muy grande, dejando una vida bastante fuerte en Santa Fe, donde tenía un lugar que con mucho esfuerzo me gané en el teatro y una vida muy instalada. Pero de repente todo ese mundo ideal, se rompió un día.

El primer tiempo en Buenos Aires, le subalquile a Mariela Asensio su departamento mientras ella se fue de viaje.

Cuando decidí venirme,  José María Muscari, mi amigo y padrino artístico, me dio una mano en todo, desde conectarme con un montón de personas, hasta el cariño y afecto de su familia. Con él y con su entorno, tengo una familia sustituta.  Al principio me tuve que adaptar, me planteé en muchos momentos  qué hago acá, para qué me vine,  pero después todo empezó a fluir y hoy me encuentro haciendo 4 obras de teatro y estoy muy feliz con eso.

¿Qué encontraste aquí?

Estoy viviendo una vida bastante parecida a la que siempre tuve ganas de vivir. En lo laboral, lo primero que hice cuando llegue acá fue la producción de “Crudo“, que dirigió Mariela.  A partir de ahí empecé a hacer otras cosas: trabajé  como actor en el proyecto de laboratorio de teatro político que dirigió José en el  Centro Cultural Ricardo Rojas, “Laboratorio Muscari”, y Heidi Steinhardt, creadora del Trompo Metálico me vio y me llamó para su segunda obra,”El sepelio“, donde actualmente trabajo.

También doy clases de producción y coordinación de espectáculos  en el Centro de Estudios Organizacionales. Con los alumnos trabajamos desde la idea inicial, lo que tienen ganas de hacer y armamos íntegramente una obra de teatro con todo lo que eso implica. Además soy docente en el  Centro Cultural Adan Buenosayres dictando clases para los más pequeños.

Contame un poquito de Santa Fe, lo que tengas ganas…

Soy el menor de tres hermanos varones. Desde pequeño supe que quería ser artista, pese a que uno de mis hermanos quería que fuera jugador de fútbol. Le di el gusto y jugué al rugby, fútbol, básquet, pero lo artístico era algo latente, que estaba ahí siempre.

El click lo hice a los 15 años cuando salí de ver “Drácula” de Pepito Cibrián, me acuerdo que dije: “Ya está, esto es lo que quiero ser, actor”.

Estudié en la Escuela Provincial de Teatro, donde egresé con el titulo de docente. Luego dicté cursos y  clases de teatro.  Montaba obras, las producía, y un día me pasó que tenía ganas de actuar y seguí ese deseo.

A los 17 años cuando entré a quinto año,  le dije a mi mamá que quería hacer teatro y a los dos meses me fui de la escuela y me vine a Buenos Aires.  Uno de mis maestros fue Lorenzo Quinteros. Iba y venía de Santa Fe, hasta que decidí volverme con mucha angustia. Cuando llegué a mi ciudad, estudié Dirección de Cine.

Me encanta volver  a Santa Fe a visitar a mi madre, a mi familia. Además sigo trabajando para la Gestión Cultural del Gobierno de Santa Fe, generando una movida fuerte de obras de teatro que llevamos para allá.

¿Qué obras tenés en cartel actualmente?

Sigo con Auténtico hasta el último viernes de agosto y luego haremos algunas giras hasta fin de año. Es una obra que disfruto mucho de hacer, nos divertimos un montón porque cada uno habla de lo que tiene ganas de hablar. En esta obra lo fuerte no es la historia sino el dispositivo escénico y lo que esas personas están contando en el escenario.

Por otro lado, estoy con “El Sepelio”, los viernes a las 20:30hs en La Carbonera. Esta pieza teatral habla de una familia disfuncional donde hay una madre, Zulema que es viuda y reúne a sus tres hijos para organizar lo que será su sepelio. Hay situaciones grotescas y graciosas.  Mi personaje es Coyi, el gordito de la familia que demuestra ser el único que intenta salir a la superficie, es el más optimista.

Los miércoles, en el Ciudad Cultural Konex me convierto en uno de los míticos de Feizbuk. Es una misma obra con siete elencos diferentes.  Somos míticos porque somos todos actores que estamos con Muscari antes de que saltara a la popularidad. Conocemos su estética y la asumimos como propia, es decir, tenemos ese código tan particular que tiene el.

Las temáticas sobre el escenario son los vínculos en la posmodernidad, la comunicación e incomunicación, la soledad de las personas frente a la pantalla y la exposición pública.

Previo a  que José escribiera la obra, durante unos meses trabajamos junto a él un grupo de actores que investigamos sobre la red. Se hizo un casting al que se presentaron 1200 personas y así se armaron estos elencos temáticos.

Hasta diciembre, y pese a que la obra ya no está en cartel, seguimos con la giras de Noches de verano. Esta comedia romántica, la estrenamos el año pasado en El Cubo, donde además de colaborar en la producción,  participé como actor.

¿Qué proyectos tenés para el año que viene?

Estoy disfrutando  mucho de las obras que están en cartel y me gustaría hacer cine y televisión, está en mis planes.

Me gustaría adelantar que voy a hacer una obra infantil que reúne por primera vez la estética flamenca para niños. La obra la escribió Diego Fleischer y la música es de Héctor Romero. Empezamos a investigar sobre esto y en el mundo nunca se había hecho flamenco infantil en teatro. Se llamará “La casa de los lunares” y mi personaje va a ser el malo de la obra.

Obras en cartel

El Sepelio, Viernes 20:30hs. Teatro La Carbonera, Balcarce 998

Feizbuk- Míticos , Miércoles 21hs. Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131

Autentico, Viernes 23hs.  Teatro La Comedia,  Rodriguez Peña 1062

Noches de verano.  ¡Giras por el país! nochesdeveranoteatro.blogspot.com